
El alcalde electo del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, reveló que la municipalidad que asumirá el próximo 25 de enero enfrenta una deuda preliminar de 11,000 millones de lempiras, lo que representa un desafío importante para el inicio de su administración. Zelaya señaló que hasta el momento la alcaldía saliente no ha entregado información detallada sobre la situación financiera.
Según Zelaya, el alcalde actual, Jorge Aldana, se ha mostrado renuente a compartir los estados financieros y la rendición de cuentas, lo que ha obligado al equipo del alcalde electo a realizar investigaciones directas con proveedores, contratistas y entidades financieras que mantienen relaciones con la comuna.
El análisis inicial indica que los pagos pendientes a contratistas suman alrededor de 2,500 millones de lempiras, correspondientes a obras y servicios que aún no han sido cancelados. A esta cifra se suma un préstamo bancario gestionado apenas un día antes de las elecciones, cuyo destino aún no ha sido claramente documentado.
Además, el alcalde electo identificó un fideicomiso activo que asciende a 7,500 millones de lempiras, elevando el pasivo total de la Alcaldía a niveles que, según Zelaya, podrían afectar la operatividad de la institución durante los primeros meses de su gestión.
En contraste con administraciones anteriores, Zelaya recordó que bajo la alcaldía de Nasry Asfura, entre 2014 y 2022, se lograron ejecutar 52 proyectos de infraestructura. En la gestión actual, el número de obras culminadas se limita a apenas dos, evidenciando retrasos y falta de inversión en la ciudad.
El alcalde electo enfatizó que informar sobre la deuda no busca criticar al actual gobierno, sino garantizar transparencia con los ciudadanos. “Los capitalinos tienen derecho a conocer el estado en que recibirán la municipalidad. Esta no es una disputa política, es un deber de gestión responsable”, dijo Zelaya.
Zelaya invitó a Jorge Aldana a superar las diferencias políticas y colaborar en un proceso de transición ordenado. Además, destacó que ya ha iniciado conversaciones con bancos nacionales e internacionales para encontrar mecanismos financieros que permitan cubrir obligaciones y garantizar el funcionamiento de los servicios municipales.
“El objetivo es asumir la alcaldía con herramientas claras y un plan de acción que permita atender a la ciudadanía sin interrupciones. No estamos aquí para pelear, sino para resolver los problemas heredados y trabajar por Tegucigalpa”, concluyó el alcalde electo.



