Cuba declara “estado de guerra” en medio de crecientes tensiones con Estados Unidos
Cuba activó el “estado de guerra” tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos. La medida fue anunciada hoy por el Consejo de Defensa Nacional y contempla la reorganización de estructuras de defensa y la implementación de planes de preparación en todo el país, en el marco de ejercicios militares y actividades de control territorial.

El Consejo de Defensa Nacional de Cuba aprobó este domingo los planes y medidas para dar paso a un “estado de guerra”, en un contexto de fuerte enfrentamiento político y diplomático con Estados Unidos tras la captura del exdictador venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.
Las autoridades cubanas aseguran que esta decisión forma parte de la “preparación de la nación” frente a lo que consideran una posible agresión externa.
Según medios estatales, la medida fue adoptada durante el “Día de la Defensa”, una jornada que incluye ejercicios militares, entrenamiento territorial y actividades dirigidas a fortalecer la cohesión entre los órganos de dirección y el personal castrense.
Esta declaración se inscribe en la denominada “Guerra de todo el pueblo”, una doctrina concebida en los años ochenta para movilizar a la población ante una amenaza externa.
Las tensiones con Washington se han intensificado desde principios de enero, cuando una operación militar estadounidense en Venezuela culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, acusados de narcotráfico y otros delitos en tribunales de Estados Unidos.
Ese operativo provocó la muerte de decenas de cubanos vinculados al apoyo de seguridad al régimen venezolano, lo que ha aumentado la retórica confrontacional desde La Habana.
El presidente cubano, Miguel Díaz‑Canel, y otros líderes de la isla han rechazado las acusaciones de EE. UU. y han enfatizado la soberanía nacional, calificando las acciones estadounidenses como una agresión. Las fuentes oficiales señalan que el “estado de guerra” no implica necesariamente combates, sino más bien una reorganización de la sociedad y de las estructuras de defensa.Desde Washington, el gobierno estadounidense ha reforzado su retórica contra La Habana, advirtiendo que continuaría presionando políticamente a Cuba tras su apoyo histórico a Maduro y otros gobiernos aliados en la región.



