Delcy Rodríguez asegura que EEUU les dio 15 minutos tras la captura de Maduro para cumplir sus exigencias o serían “asesinados”
Una grabación interna filtrada revela la tensión dentro del régimen chavista y cómo altos funcionarios, incluidos Delcy y Jorge Rodríguez, enfrentaron presuntas amenazas tras la detención del expresidente Nicolás Maduro, mientras buscaban controlar la narrativa pública y mantener la unidad política en Venezuela.

Una grabación interna filtrada en Venezuela ha generado una nueva ola de controversia al revelar declaraciones de Delcy Rodríguez, presidenta interina del país tras la captura del expresidente Nicolás Maduro por parte de fuerzas militares de Estados Unidos el pasado 3 de enero.
En la grabación, Rodríguez afirma que a ella, a su hermano Jorge Rodríguez y al ministro del Interior Diosdado Cabello se les dio un ultimátum de solo 15 minutos para acatar exigencias estadounidenses o serían asesinados.
El audio, obtenido y difundido por el colectivo periodístico La Hora de Venezuela, muestra a Rodríguez comunicándose por altavoz con un grupo de oficialistas afines al régimen, buscando controlar la narrativa pública después de uno de los episodios más drásticos en la historia reciente del país.
Según su relato, las amenazas fueron constantes y la decisión de cooperar, aseguró, fue motivada por la necesidad de “preservar el poder político” y mantener la estabilidad interna.
Rodríguez explicó que, tras la captura de Maduro y su esposa Cilia Flores, inicialmente le dijeron que ambos habían sido asesinados, aunque esa versión fue posteriormente rectificada. En la grabación, la presidenta interina narró que, ante la supuesta amenaza, ella y los otros altos funcionarios respondieron que estaban “dispuestos a seguir la misma suerte” del expresidente si no cumplían con las exigencias presentadas.
El ministro de Comunicación, Freddy Ñáñez, defendió la gestión de Rodríguez durante la reunión, instando a los presentes a mantener unidad y evitar rumores que pudieran debilitar al régimen. Ñáñez incluso presentó a Rodríguez como “la única garantía” de cohesión política frente a la crisis.
La filtración expone la profunda crisis de comunicación y tensiones dentro del chavismo, así como los esfuerzos por manejar la percepción pública y evitar fracturas internas.
Críticos, sin embargo, han cuestionado la veracidad de las amenazas directas de muerte, señalando que la narrativa podría haber sido construida para justificar la cooperación con Washington y reforzar la posición de Rodríguez en un momento de enorme incertidumbre política en Venezuela.



