
El centro histórico de la capital amaneció bajo estrictas medidas de seguridad ante la juramentación de Nasry “Tito” Asfura como nuevo presidente de Honduras. Desde primeras horas de la madrugada, contingentes de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas se desplegaron en los alrededores del Congreso Nacional y puntos estratégicos cercanos.
El operativo incluye la movilización de aproximadamente 3,000 agentes, quienes tienen la misión de resguardar el orden público y prevenir cualquier incidente durante el desarrollo de los actos oficiales. La presencia de uniformados es visible en accesos principales, puentes, avenidas y zonas comerciales aledañas al Poder Legislativo.
De acuerdo con información oficial, la ceremonia de investidura está programada para este martes 27 de enero a partir de las 9:00 de la mañana, en el hemiciclo legislativo, donde se dará inicio formal al nuevo período presidencial.
Como parte del dispositivo de seguridad, las autoridades procedieron al cierre temporal de varias calles y accesos vehiculares en el centro de Tegucigalpa, limitando el paso únicamente a personal acreditado. También se establecieron perímetros de control en edificios públicos y estructuras clave.
Entre los puntos con circulación restringida figuran sectores cercanos al Parque Central, La Isla, La Merced y accesos a puentes que conectan con el casco urbano. Asimismo, se confirmó la clausura preventiva de la Antigua Casa Presidencial y del Puente Mayor.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía a planificar sus desplazamientos con anticipación, utilizar vías alternas y atender únicamente la información difundida por canales oficiales, ya que las restricciones se mantendrán vigentes mientras se desarrollen las actividades protocolares.



