
La nueva canciller de la República, Mireya Agüero, afirmó que el Gobierno entrante enfocará sus primeros esfuerzos en recuperar el servicio diplomático hondureño y fortalecer la atención a los migrantes, sectores que —según indicó— quedaron debilitados en los últimos años por falta de condiciones institucionales y planificación.
Agüero reconoció que, al asumir el cargo, encontró limitaciones de información sobre el estado real de las misiones diplomáticas, consulados y agendas bilaterales, situación que atribuyó al deterioro del aparato diplomático. No obstante, destacó la disposición del cuerpo diplomático para colaborar y facilitar la transición.
La funcionaria subrayó que uno de los principales retos inmediatos será la reconstrucción de la institucionalidad en la Cancillería, luego de un proceso de desarticulación que, según los informes recibidos, afectó gravemente el funcionamiento del servicio exterior durante los últimos cuatro años.
En materia migratoria, la canciller señaló que el Gobierno trabaja en el diseño de una estrategia interinstitucional que permita atender de manera integral los distintos desafíos, que van desde la protección consular hasta la atención de migrantes retornados y menores no acompañados.
Agüero enfatizó que la problemática migratoria requiere respuestas coordinadas y sostenidas, debido a su complejidad y alcance social, por lo que se busca articular esfuerzos entre varias instituciones del Estado.
Durante los actos de toma de posesión del presidente constitucional Nasry Asfura, la canciller aseguró que Honduras inicia una nueva etapa política caracterizada por el optimismo y la expectativa de cambios positivos para el país.
Finalmente, sostuvo que el nuevo gobierno representa una oportunidad para recomponer las relaciones internacionales y dejar atrás el aislamiento diplomático que, a su juicio, se profundizó en los últimos años por conflictos de carácter partidario.



