SALUD

Un simple análisis de sangre podría revolucionar el diagnóstico temprano del Alzheimer

La detección del Alzheimer está entrando en una nueva etapa gracias a los avances científicos que permiten identificar señales tempranas de la enfermedad mediante análisis de sangre, evitando procedimientos invasivos y acercando el diagnóstico a la práctica clínica cotidiana.

Estudios recientes, difundidos por el cardiólogo y científico Eric Topol, destacan el papel de ciertos biomarcadores sanguíneos, especialmente la proteína p-tau217 plasmática, como uno de los indicadores más prometedores para detectar cambios cerebrales asociados al Alzheimer incluso antes de que aparezcan los síntomas.

La investigación, publicada en la revista Nature, señala que estos biomarcadores reflejan procesos moleculares vinculados a la neurodegeneración y permiten anticipar el desarrollo de la enfermedad con mayor precisión. Expertos como Henrik Zetterberg y Barbara Bendlin sostienen que esta herramienta podría cambiar radicalmente la forma en que se diagnostica el Alzheimer.

Actualmente, más de 57 millones de personas viven con algún tipo de demencia en el mundo, y la Organización Mundial de la Salud estima que esa cifra podría alcanzar los 139 millones para 2050, siendo el Alzheimer responsable de entre el 60 % y 70 % de los casos.

Uno de los principales beneficios de estos avances es que reducirían la dependencia de métodos invasivos como la punción lumbar o costosos estudios de imagen, facilitando la detección precoz y la derivación temprana a tratamientos o ensayos clínicos.

Además, la combinación de biomarcadores como p-tau217 y beta-amiloide en plasma permitiría inferir la presencia de placas cerebrales, una de las características clave del Alzheimer, aunque los especialistas advierten que los resultados deben interpretarse considerando las diferencias biológicas de cada paciente.

Investigaciones adicionales han demostrado que personalizar los valores de referencia de estos biomarcadores según condiciones como obesidad, anemia o enfermedad renal mejora la precisión diagnóstica y reduce costos en el sistema de salud.

Los expertos coinciden en que estos hallazgos confirman la existencia de una fase silenciosa o preclínica del Alzheimer, en la que el daño cerebral comienza años —e incluso décadas— antes de que se manifiesten los síntomas cognitivos.

Aunque aún se requieren estudios de validación a gran escala antes de su uso generalizado, los biomarcadores sanguíneos ya son considerados una de las herramientas más prometedoras para transformar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del Alzheimer en los próximos años.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba