EE.UU. destinó 40 millones de dólares para deportar 300 inmigrantes a terceros países, según investigación del Senado

Un informe del comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos revela que el Gobierno de Donald Trump gastó al menos 40 millones de dólares para trasladar a 300 inmigrantes a países distintos a sus naciones de origen durante el último año.
La investigación, que duró diez meses, revisó los acuerdos del Ejecutivo para estas deportaciones, un mecanismo que antes se aplicaba de manera excepcional y que ahora se ha sistematizado, según los legisladores demócratas.
De los 300 inmigrantes enviados a terceros países, 250 eran venezolanos deportados a El Salvador en marzo de 2025, mientras que los restantes 51 fueron trasladados a Guinea Ecuatorial, Eswatini, Ruanda y Palau.
El documento subraya que EE.UU. desembolsó más de 32 millones directamente a estos cinco países, generando preocupaciones sobre el uso de fondos públicos y el impacto diplomático. Según el informe, más del 80 % de los deportados ya ha regresado a su país de origen o está en proceso de hacerlo, lo que evidencia la ineficiencia del procedimiento.
Los senadores advirtieron que estas operaciones no solo resultan costosas, sino que también constituyen un despilfarro de recursos públicos, financian gobiernos con poca supervisión y eluden parte de las leyes migratorias estadounidenses.
Además, señalan que la suspensión de beneficios como el TPS (estatus de protección temporal) aumenta el riesgo de que más inmigrantes sean trasladados a terceros países bajo el mismo esquema.



