
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) alertó sobre la persistencia de la violencia contra las mujeres en Honduras y urgió al Estado a adoptar medidas más eficaces para prevenir estos delitos y reducir la impunidad.
De acuerdo con datos recopilados por la institución, entre 2002 y febrero de 2026 se han registrado alrededor de 8,500 muertes violentas de mujeres en el país, de las cuales más del 95 % permanecerían sin una sentencia firme, lo que refleja serias debilidades en los procesos de investigación y judicialización.
El organismo señaló que, durante más de dos décadas, el promedio mensual de víctimas ha oscilado entre 29 y 30 mujeres, lo que equivale a aproximadamente una muerte diaria en el territorio nacional. La problemática se intensificó a partir de 2008, concentrando desde entonces la mayoría de los casos documentados.
En lo que va de 2026, se estima que unas 40 mujeres han perdido la vida en hechos violentos, varios de ellos aún bajo investigación. El Conadeh expresó especial preocupación por la brutalidad con que se cometen algunos crímenes y por la falta de respuestas oportunas de las autoridades competentes.
La oficial de la Defensoría de la Mujer del Conadeh, Nicole Ham, manifestó que estos hechos constituyen una grave violación a los derechos humanos, ya que atentan contra el derecho fundamental a la vida y a la integridad personal.
Ante este panorama, la funcionaria instó a fortalecer las capacidades investigativas y garantizar procesos exhaustivos que permitan identificar y sancionar a los responsables, como parte de una estrategia integral contra la impunidad. También planteó la necesidad de avanzar en la aprobación de la Ley de Alerta Morada, con el fin de activar mecanismos de búsqueda inmediata en casos de mujeres desaparecidas o en riesgo.
Asimismo, destacó la importancia de asegurar recursos suficientes para la implementación de la Ley de Casas Refugio, de modo que las víctimas cuenten con espacios seguros y atención integral mientras desarrollan sus procesos legales.
Ham advirtió que la falta de castigo no solo impacta a las víctimas directas, sino que genera desconfianza en el sistema de justicia y desalienta la denuncia. Subrayó que un acceso efectivo y oportuno a la justicia es clave para frenar la violencia y evitar la repetición de estos crímenes en el país.



