OPINIÓN

¡Urgente redada de perros!

César Indiano

Para poder definir y comprender qué tipo de basura estaba al mando de este país antes del 30 noviembre del 2025, hay que percatarse de dos cosas puntualmente. La primera, el modo y el estilo administrativo del gobierno de Xiomara Castro y la
forma catastrófica no sólo de echar a perder todo lo que ya funcionaba, si no, de implementar en Honduras las repugnantes prácticas estatales del Socialismo del Siglo XXI.

Segunda cosa, la conducta que asumieron después de la inesperada derrota electoral del 30 de noviembre –al día de hoy – llevan 40 días ladrando sin descanso, derramando niágaras de mierda por las redes sociales, asegurando que les hicieron fraude y que no van a aceptar el veredicto concluyente de las urnas.

Previo al arribo de un partido rojo liderado por un político secuaz llamado Manuel Zelaya Rosales, Honduras había tenido de todo, inclusive gobiernos autoritarios de partido único o gobiernos militares arbitrarios, pero una cosa tan grotesca y nociva
como el socialismo putrefacto, remozado y exportado por Hugo Chávez; esa porquería nadie la vio venir.

Las intenciones del Socialismo del siglo XXI son igualmente repudiables que las del siglo XX, pues siempre, desde el origen, se ha tratado de lo mismo, de joder, saquear y fastidiar a los demás con la excusa siniestra de establecer un paraíso estatal de igualdad y justicia.

Es una sofisticada manera de echar mano de haciendas, bienes y dineros, pregonando que roban en nombre de los pobres. En Cuba se robaron el equivalente a 5,000 millones de dólares a compañías nacionales y transnacionales que salieron corriendo el día de aquel atraco en 1959.

Esta monstruosa doctrina produjo en el siglo XX líderes horribles como Mao Zedong cuyo apodo era el Gran Maligno, Fidel Castro conocido también como El Caballo, Lázaro Cárdenas mejor conocido entre sus amigos como El Trompudo, Iosif Stalin llamado el carnicero de Georgia, Manuel Azaña reconocido entre sus parciales como el verdugo de Casas Viejas, Ho Chi Minh auto nombrado El Iluminado y Juan Domingo Perón quien pasó a la historia como el Tirano Prófugo . Así que todas las escuelas de liderazgo de los partidos progresistas en todo el mundo – a partir de 1950 – establecieron la estupidez como método y la malignidad de la gente como conducta revolucionaria.

Esta engañosa forma de progreso social en nombre del saqueo, llegó más lejos aún, asaltó los sistemas educativos del nivel medio y superior contaminándolos con basura marxista, impuso una jerga mediática para todas “las cadenas de comunicación”, e infectó a todas las legislaciones hasta convertir a los abogados en tramitadores de causas sociales; así que las ciencias jurídicas de antaño pasaron a ser leguleyadas de la izquierda internacional.

En fin, los malignos se unieron y se tomaron más o menos un siglo para borrar de la conciencia humana colectiva – en todas las naciones – doce milenios de aprendizajes en los cuales El Hombre conservó la fe, el trabajo, la confianza, la generosidad y la
familia como atributos fundamentales para su trascendencia y su civilización.

Pero, ¿Cómo llegó – de forma oficial – semejante pensamiento basura a nuestro país? bueno, sólo hacía falta la audaz terquedad de un político necio capaz de deformarse hasta lo insólito; su nombre Manuel Zelaya Rosales. Obstinado en su deseo de ser algo más que un líder habitual e implacable en su afán de llevar a la práctica las necias fantasías cubanas, el gamonal olanchano comenzó en el 2009 una cruzada suicida para su propia familia que acabó siendo homicida para toda la nación en el 2022.

En su primer intento de catapultarse como el último ungido del Foro de Sao Pablo – esa organización criminal que agrupa a líderes secuaces de América Latina – Zelaya Rosales convocó en el 2009 a un plebiscito de continuidad para transformar a Honduras en una cuneta de las aguas negras venezolanas. Entonces se activaron
las alertas tempranas y lo capturamos a tiempo, así nos salvamos la primera vez de sus disparates y sus asechanzas.

Pero, en el 2017, reapareció corregido y aumentado; mucho más envalentonado que en el 2009. Le puso otro asiento a su nave de locos y ahí colocó a ese demente hijo de puta llamado Salvador Nasralla. En el segundo berrinche electoral del 2017 juntos movieron el cielo y la tierra para desacreditar el veredicto que le dio la segunda victoria al líder nacionalista Juan Orlando Hernández.

Mientras esperaban el momento preciso para asestar el golpe final contra Honduras – ese país humilde que se ha defendido de este par de enfermos como gato panza arriba – ambos conspiraron desde la A hasta la Z para ensuciar la gestión de JOH y para construir la victoria final de doña Xiomara Castro, una señora incendiaria, sin trayectoria política, cuyo único mérito fue aprender de memoria los tremendos dislates de su marido.

Por obvias razones, esta trulla de locos debía hacer un gobierno desastroso en el 2022 y el delirio se terminó de consumar cuando integraron un gabinete convocando a los vagos más selectos de la farándula capitalina. Literalmente, les mandaron a confeccionar trajes sartoriales a muchos vagabundos que antes del 2021 nadie conocía ni como políticos ni como funcionarios.

De haber estado viva, hubiesen nombrado a Juana la Loca como la egregia Embajadora Mundial de la Charamila. Aun no tenemos los números exactos, pero, en cuatro años triplicaron la deuda externa, prorratearon la deuda interna y vendieron hasta los jarrones de la Casa de Gobierno.

Aunque en el primer gobierno LIBRE entrenó a su flamante designado Salvador Nasralla para que aprendiera a gritar las consignas del oprobio ¡hasta la victoria siempre! ¡somos resistencia y ni olvido ni perdón!, lo cierto, es que el Señor de la Televisión rápidamente se aburrió del incómodo poder de cartulina que le ofreció el zelayismo y se marchó del gabinete por la puerta trasera.

Así que el terreno para las elecciones del 2025 estaba completamente movedizo. LIBRE, mejor dicho, Manuel Zelaya Rosales, se fue a la guerra electoral con una mujer guadaña que asustó a los votantes con los cuatro conjuros contra los ricos y sus riquezas. El fugitivo de la Casa Presidencial, El Salvador de los Confundidos, se fue a las calles a predicar su nuevo evangelio de salvación y Tito Asfura, sereno en su burrito de madera, los esperó en la recta final. El 24 de diciembre pasado, el candidato nacionalista le puso la estrella al árbol navideño y les dijo ¡a la mierda los pastores que la pascua se acabó!

Hoy, a cuarenta días de la derrota, estos perros rabiosos se han reagrupado para dar comienzo a un nuevo episodio de anarquía, injuria, desobediencia, rebeldía e ilegalidad, todo, con el propósito funesto de no dejar respirar a nadie, de no darle tregua a un país que ya lleva varias décadas abrumado en las telarañas políticas de estos majaderos hijos de puta.

Para mí, existe una salida práctica y sencilla para restablecer la paz y el orden en Honduras y es esta: hacer una urgente redada de perros. Capturar y encerrar (ipso facto) a Manuel Zelaya Rosales, a Salvador Nasralla Salum, a Jorge Aldana, a Luis Redondo Guifarro
y a ese aborrecible abogado del diablo llamado Ramón Barrios. Donald Trump sólo necesitó una operación militar de 20 minutos para sacar, colgado del hocico, a ese cocodrilo azora locos que oprimía a más de 20 millones de venezolanos desamparados.

Nuestras Fuerzas Armadas sólo tardarían diez minutos en atrapar a esta pequeña pandilla de malnacidos abominables; urge meterlos a pan y agua en una tolva de alta seguridad y soltarlos hasta que se comprometan por escrito a no volver a joder a este país.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba