Donald Trump dice que EE.UU. no necesita Ormuz y amenaza con dejar su seguridad a otros países

El presidente de EE.UU, Donald Trump, dijo este miércoles que su país no necesita el estrecho de Ormuz y amenazó con dejar su control a las naciones que dependen de la vía estratégica de petróleo y gas, y no han acudido a su llamado para garantizar la seguridad en el paso marítimo, bloqueado por Irán.
«Me pregunto qué pasaría si ‘acabáramos’ con lo que queda del Estado terrorista iraní y dejáramos que los países que lo usan, nosotros no, se hicieran responsables del llamado ‘estrecho’. Eso haría que algunos de nuestros ‘aliados’ que no responden se pusieran las pilas, ¡y rápido!», escribió en su red Truth Social.
Estas nuevas advertencias llegan un día después de que el mandatario estadounidense afirmara que la OTAN ha cometido «un error muy tonto» al rechazar su llamado para garantizar la seguridad de tanqueros y buques mercantes en el estrecho de Ormuz ante los ataques de Irán en represalia por la guerra lanzada por EE.UU. e Israel.
En un segundo mensaje, Trump recordó hoy a «todos esos absolutos ‘necios’ allá fuera, que Irán es considerado, por todo el mundo, como el ESTADO PATROCINADOR DEL TERRORISMO NÚMERO UNO. ¡Los estamos dejando fuera de juego rápidamente!», agregó.
El estadounidense criticó este martes a la Alianza Atlántica y a Australia, Japón o Corea del Sur después de que estos rechazaran su petición de crear una coalición militar para asegurar la navegación en la vía por donde pasa el 20 % el comercio marítimo de hidrocarburos, al responder que esta no es una guerra que ellos iniciaran.
Trump insistió en Truth Social que como «el país más poderoso del mundo» no necesitan «la ayuda de nadie» porque EE.UU. ha logrado «diezmar al Ejército iraní».
En la guerra contra Irán, iniciada el pasado 28 de febrero, han muerto el líder supremo iraní, Alí Jameneí, gran parte de la cúpula militar de la República Islámica, cientos de iraníes, entre ellos civiles y niños, y al menos trece militares estadounidenses.
A pesar de que Washington ya se adjudica la victoria en el conflicto, Teherán continúa respondiendo con ataques contra Israel y países de la región donde EE.UU. mantiene embajadas y presencia militar.



