
Por decisión de los elementos judiciales, el juicio contra Franklin Eduardo Ramírez Majano, principal imputado por el asesinato del abogado penalista René Altamirano Interiano, fue declarado en secretividad, luego de detectarse una fuga de información relacionada con el caso.
Ramírez Majano es acusado de ser el autor material del homicidio, ocurrido el 6 de febrero de 2026, cuando Altamirano fue atacado a disparos por sujetos que se movilizaban en motocicleta cerca de su bufete. Este crimen generó gran consternación en el gremio legal y en la sociedad hondureña, despertando alertas sobre la seguridad de los profesionales del derecho.
El asesinato del abogado se suma a una serie de hechos violentos contra miembros del sistema judicial en Honduras, incluyendo amenazas previas y ataques a defensores públicos y fiscales que han trabajado en casos de alto perfil. Según fuentes judiciales, el profesional había recibido advertencias sobre riesgos de su integridad días antes del atentado, aunque no se adoptaron medidas de protección efectivas.
Debido a la fuga de información, la corte decidió resguardar la integridad del proceso y de los involucrados, asegurando que las audiencias y documentos relacionados sean manejados bajo estricta confidencialidad. Autoridades judiciales aseguraron que esto no afectará la transparencia del juicio, sino que busca proteger la integridad de testigos, abogados y el imputado durante el desarrollo del proceso.
El caso sigue bajo investigación, y se espera que en las próximas semanas se presenten más pruebas que permitan esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades de Ramírez Majano y posibles cómplices.



