
El presidente del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), Mario Flores Urrutia, manifestó este lunes que la fallecida magistrada Miriam Barahona perdió la oportunidad de recibir su tratamiento médico en Estados Unidos debido a los conflictos generados en noviembre y diciembre de 2025 por las elecciones generales en el país.
Flores Urrutia afirmó que Barahona ya estaba programada para recibir atención médica a tiempo, pero que la persecución política emprendida por el Ministerio Público durante esos meses provocó la cancelación de varias citas importantes, lo que afectó gravemente su salud.
“Lo digo de manera contundente: Miriam Barahona perdió su cita en Estados Unidos a raíz de la persecución que realizó el Ministerio Público en esos días, lo cual impactó directamente en su estado de salud”, señaló el magistrado.
Según el presidente del TJE, los conflictos políticos y las acciones judiciales en contra de algunos magistrados durante el período electoral generaron una “presión excesiva” que terminó repercutiendo en la vida personal y profesional de Barahona.
Miriam Barahona, quien ocupaba un cargo relevante dentro del TJE, había sido señalada en medio de los cuestionamientos por la transmisión de resultados electorales, un tema que generó enfrentamientos entre el oficialismo y la oposición. Sin embargo, Flores Urrutia destacó que su desempeño siempre fue profesional y responsable.
El magistrado subrayó que los conflictos judiciales no solo afectaron la estabilidad del sistema electoral, sino también la salud de los funcionarios involucrados, poniendo énfasis en que la magistrada perdió varias citas médicas esenciales en Estados Unidos para su tratamiento.
En sus declaraciones, Flores Urrutia pidió a las autoridades del Ministerio Público asumir responsabilidad y reflexionar sobre cómo las decisiones políticas y judiciales pueden impactar la vida de las personas, incluso hasta su salud y bienestar.
La muerte de Barahona ha generado conmoción en el TJE y en diversos sectores políticos y sociales del país, quienes lamentan la pérdida de una profesional dedicada y reconocida por su trayectoria en el ámbito electoral.
Analistas políticos señalan que este tipo de declaraciones evidencian la tensión entre el TJE y el Ministerio Público, un conflicto que ha sido recurrente desde las elecciones de 2025, marcado por acusaciones de persecución política y cuestionamientos sobre el manejo del proceso electoral.
Flores Urrutia concluyó sus declaraciones destacando que la memoria de Barahona debe ser respetada y que su caso representa una advertencia sobre cómo la politización y la presión institucional pueden afectar la vida de los funcionarios públicos, insistiendo en que la persecución política contribuyó de manera directa a que perdiera su tratamiento médico.



