“Golpismo ejecuta otro golpe de Estado”, denuncia Manuel Zelaya en medio de crisis institucional en Honduras

El expresidente de Honduras, Manuel Zelaya Rosales, lanzó un fuerte pronunciamiento este miércoles a través de sus redes sociales, en el que denunció un supuesto “nuevo golpe de Estado” en el país, en medio de la creciente tensión política e institucional que atraviesa la nación.
En su mensaje, Zelaya aseguró que “las fuerzas del mal y del golpismo” han retomado el control del poder mediante fraude electoral e injerencia extranjera, acusando directamente a sectores políticos y económicos de buscar desestabilizar al país. Según el exmandatario, estas acciones tienen como objetivo “saquear, sacrificar al pueblo y humillar a sus opositores”.
Señalamientos de fraude y ruptura institucional
El también coordinador del Partido Libertad y Refundación (Libre) afirmó que desde el proceso electoral del 30 de noviembre se han desencadenado una serie de acciones que, a su juicio, representan una ruptura del orden democrático en Honduras.
Zelaya denunció que se han producido destituciones irregulares en instituciones clave del Estado, incluyendo el Ministerio Público y el Poder Judicial, lo que calificó como una concentración de poder sin precedentes.
“Hoy atropellan y destituyen a todos los poderes. Un poder del Estado no es subalterno de otro poder”, expresó en su publicación, señalando que estas decisiones violentan la independencia de las instituciones.
Defensa de su gestión y del gobierno actual
En su declaración, el exgobernante también hizo referencia a su salida del poder en 2009, recordando que fue expulsado del país “a balazos”, en alusión a la crisis política derivada del Golpe de Estado en Honduras de 2009.
Asimismo, destacó la gestión de la actual presidenta, Xiomara Castro, resaltando programas sociales y medidas económicas impulsadas durante su gobierno, como subsidios a los combustibles sin la creación de nuevos impuestos.
Zelaya aseguró que distintos sectores, incluyendo medios de comunicación, élites económicas e incluso actores internacionales, se han opuesto a la administración de Castro y han promovido acciones para debilitarla.
Cuestionamientos al manejo institucional
El exmandatario también contrastó la situación actual con procesos anteriores, mencionando que figuras como Rolando Argueta en la Corte Suprema de Justicia y Óscar Chinchilla en el Ministerio Público cumplieron sus períodos completos antes de ser sustituidos mediante procedimientos legales.
En ese sentido, criticó que en la actualidad se estén produciendo cambios abruptos en cargos clave del Estado, lo que —según afirmó— evidencia una intervención política en las instituciones.
Acusaciones de concentración de poder
Zelaya fue más allá al señalar que, según su perspectiva, un solo actor político estaría concentrando el control de los poderes del Estado, incluyendo el Ejecutivo, Legislativo y Judicial, así como otras instancias.
“Hoy el golpista monopoliza los cinco poderes del Estado”, afirmó, advirtiendo sobre los riesgos que esto representa para la democracia hondureña.
Impacto económico y social
En materia económica, el expresidente sostuvo que las decisiones recientes podrían afectar directamente a la población, señalando aumentos en el costo de los combustibles y el encarecimiento de la vida.
Según indicó, estas medidas contrastan con las políticas implementadas por el actual gobierno, las cuales —aseguró— estaban orientadas a proteger el poder adquisitivo de los ciudadanos.
Llamado a la comunidad internacional
Finalmente, Zelaya expresó que estos hechos no quedarán sin consecuencias y confió en que organismos internacionales intervendrán para analizar la situación en Honduras.
“El pueblo los condenará. La historia los condenará”, concluyó en su mensaje, reiterando su postura frente a lo que considera una grave crisis democrática.
Contexto político actual
Las declaraciones del expresidente surgen en un contexto marcado por fuertes tensiones entre los distintos poderes del Estado, incluyendo recientes decisiones relacionadas con el Ministerio Público y la Corte Suprema de Justicia, que han generado reacciones encontradas entre sectores políticos, sociales y económicos.
Analistas señalan que el país atraviesa un momento clave en su institucionalidad, donde el debate gira en torno a la independencia de poderes, la legalidad de las decisiones adoptadas y el futuro del sistema democrático en Honduras.




