
El excandidato presidencial y dirigente liberal Salvador Nasralla salió al paso de señalamientos y versiones que circulan en redes sociales, asegurando que ni él ni su familia han incurrido en irregularidades legales o financieras, y atribuyó los ataques a intentos de desprestigio con motivaciones políticas internas.
A través de una publicación en la red social X, Nasralla explicó que el título de propiedad de una vivienda perteneciente al ciudadano hondureño Cristóbal Contreras fue difundido como parte de una aclaración pública, precisando que el inmueble fue adquirido por su propietario hace aproximadamente diez años y no guarda relación patrimonial con él ni con su familia.
Detalló que en 2023, junto a su esposa Iroshka Elvir, decidieron constituir una empresa en Estados Unidos, proceso que —según relató— se concretó en una semana. Indicó que, al no contar con una dirección física en ese país, solicitaron que la correspondencia fiscal relacionada con el pago de impuestos anuales fuera enviada al domicilio de Contreras.
Nasralla aseguró que los impuestos correspondientes han sido pagados puntualmente cada año, aun cuando la empresa no ha iniciado operaciones, debido a que ambos se encontraban enfocados en actividades políticas, particularmente en el fortalecimiento del Partido Liberal, al que atribuyó un crecimiento electoral significativo entre 2021 y 2025.
En contraste, señaló que intentaron crear una empresa similar en Honduras en 2023, pero que hasta la fecha no han obtenido los permisos necesarios, situación que —según afirmó— obedece a prácticas irregulares en la tramitología estatal. Aseguró que no están dispuestos a pagar sobornos para agilizar procesos administrativos.
El dirigente liberal sostuvo que los señalamientos provienen de sectores internos del propio Partido Liberal, a quienes acusó de buscar desacreditar su imagen. “El que nada debe, nada teme”, expresó, al tiempo que afirmó que estas acciones responden al anuncio de su eventual participación política en las elecciones generales de 2029.
Nasralla también subrayó que ni él ni miembros de su familia han sido investigados por el Ministerio Público ni por la Corte Suprema de Justicia, y negó haber tenido restricciones legales para salir del país o participar en procesos electorales.
En su mensaje, defendió su trayectoria personal y profesional, asegurando que ha vivido de su trabajo durante casi cinco décadas. Recordó que desde 1977 ha cumplido con el pago del impuesto sobre la renta, cuestionando cuántos políticos pueden demostrar una conducta fiscal similar a lo largo de su vida laboral.
Asimismo, rechazó versiones sobre supuestos ofrecimientos millonarios para comprar voluntades políticas en el Congreso Nacional, afirmando que ni él ni su esposa respaldarían acuerdos de ese tipo, independientemente de las cantidades mencionadas.
Finalmente, Nasralla reiteró que, a su juicio, la presidencia del Congreso Nacional debería recaer en el Partido Liberal, argumentando que el instituto político fue perjudicado en las elecciones presidenciales anteriores y que existe un amplio malestar ciudadano por lo que considera un fraude electoral, tema que —aseguró— sigue generando indignación en gran parte de la población hondureña.




