Asfura ordenó no colocar retratos presidenciales y sustituirlos por su oración de investidura
El presidente Nasry Asfura instruyó que en todas las instituciones gubernamentales no se coloque su retrato oficial, y que en su lugar se exhiba la oración que pronunció durante su toma de posesión en el Congreso Nacional: “Señor, dame sabiduría, paciencia y humildad para servir a mi país”.

El presidente de Honduras, Nasry Asfura, ordenó no colocar su retrato oficial presidencial en ninguna institución gubernamental, y en su lugar se exhibirá la oración que pronunció durante su discurso de investidura en el Congreso Nacional: “Señor, dame sabiduría, paciencia y humildad para servir a mi país”.
La instrucción fue dada a conocer este viernes mediante una Cadena Nacional por el Secretario de Estado de Comunicación y Estrategia, José Augusto Argueta Padilla, quien explicó que la decisión forma parte de los lineamientos para las oficinas públicas en la nueva administración.
Asfura utilizó en su toma de posesión celebrada en una sesión solemne del Congreso Nacional, un pasaje de la plegaria que será símbolo de valores como la humildad, la verdad y la reconciliación, y que ya había sido usada durante su etapa como alcalde del Distrito Central.
La oración sustituirá la tradicional foto oficial presidencial, un elemento histórico que representa al jefe de Estado en dependencias y edificios gubernamentales, marcando un cambio inusual en la simbología institucional del país.
Oración: «Señor ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y no a decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles. Si me das fortuna, no me quites la felicidad. Si me das fuerza, no me quites la razón. Si me das éxito, no me quites la humildad y si me das la humildad no me quites la dignidad. Ayúdame siempre a ver el otro lado de la moneda, no me dejes culparte traición a los demás solo porque no piensan igual que yo. Enséñame a querer a la gente como a mí mismo, a juzgarme con la misma medida con la que juzgo a los demás. No me dejes caer en el orgullo si triunfo ni en la desesperación si fracaso, recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo. Enséñame que perdonar es la grandeza del fuerte y que la venganza es la señal más primitiva del débil. Si me quitas la fortuna déjame la esperanza. Si me quitas el éxito, déjame la fuerza para levantarme del fracaso. Si yo faltara a la gente dame el valor para disculparme y si la gente faltara conmigo dame el valor de perdonar. Señor si alguna vez me olvido de ti, no te olvides tú nunca de mi».



