Autoridades de Salt Lake City se oponen a megaproyecto de centro de detención para migrantes

La alcaldesa de Salt Lake City, Utah, Jenny Wilson, manifestó su rechazo a la propuesta de transformar un almacén industrial en un centro de detención con capacidad para albergar hasta 7,500 migrantes y llamó a la población a pronunciarse en contra.
La funcionaria indicó que el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) contempla habilitar el recinto como un centro de detención administrado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Detalló que el proyecto convertiría el espacio en uno de los centros de detención migratoria más grandes del país, debido a su amplia capacidad operativa.
“Utah debe manifestar su rechazo de manera firme y conjunta. Este no es un tema político, sino una preocupación que involucra a toda la comunidad”, expresó.
El pasado 12 de marzo, autoridades confirmaron que ICE adquirió un extenso almacén industrial de aproximadamente 75,000 metros cuadrados en una zona con alta actividad logística y tránsito constante de transporte pesado, impulsada por el desarrollo de un puerto interior.
La alcaldesa advirtió que la construcción del centro podría representar una presión adicional para comunidades que ya enfrentan retos en infraestructura y servicios.
Asimismo, señaló la existencia de preocupaciones humanitarias, destacando que el nuevo recinto concentraría a más personas detenidas en un solo lugar que todo el sistema penitenciario actual del estado.
Para Wilson, establecer un centro de estas dimensiones en Salt Lake City no resuelve los desafíos migratorios y contradice los valores de convivencia, solidaridad y respeto hacia las familias.
También advirtió que la medida podría generar incertidumbre entre la población hispana del área metropolitana, que representa cerca del 20 % de los 1.3 millones de habitantes de la zona.
La alcaldesa subrayó que la comunidad latina desempeña un papel clave en el desarrollo económico y cultural de la región.
En los últimos meses, líderes políticos y comunitarios de estados como Maryland, Georgia, Nueva York y Colorado también han manifestado su rechazo a proyectos similares relacionados con centros de detención migratoria.



