
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, afirmó este lunes que la aplicación del juicio político busca sentar un precedente y no constituye un acto de venganza tras los comicios del año pasado. La declaración se da previo a la sesión ordinaria programada a las 4:00 de la tarde, donde se anticipa conocer la figura jurídica para altos cargos señalados de poner “en vilo” la democracia.
Zambrano enfatizó que la aprobación final del juicio político depende de obtener el respaldo de 86 votos en el Legislativo y aseguró que la intención es garantizar que ningún funcionario público “abuse de su cargo” sin enfrentar consecuencias legales. “Al tener los 86 votos seguros, es casi inevitable que se tendría que realizar el juicio político. Esto no es venganza ni persecución, sino establecer un precedente y garantizar que nadie quede impune”, señaló.
Por su parte, el coordinador del Partido Libertad y Refundación (Libre), Manuel Zelaya, criticó la medida, alegando que ciertos sectores del oficialismo buscan destituir al consejero Marlon Ochoa bajo esta figura jurídica. Zelaya afirmó que se trata del “único testigo presencial del fraude del TREP”, y denunció que la acción busca condenar a quien exigió el conteo completo de actas y denunció irregularidades en el sistema de transmisión de resultados.



