
La presidenta Xiomara Castro instruyó a los titulares de Seguridad, Gustavo Sánchez; Gobernación y Justicia, Tomás Vaquero; y al director de Servicio Civil, Russel Garay, para que coordinen el proceso de entrega administrativa del Estado, en lo que calificó como el traspaso hacia un “gobierno de facto”.
La mandataria afirmó que la decisión se enmarca en sus facultades constitucionales y reiteró que dejará el cargo exactamente al cumplirse su mandato, sin adelantos ni prórrogas.
Además, cuestionó el proceso electoral al señalar que más de un millón de votos no fueron contabilizados en los tres niveles de elección.
Las declaraciones fueron brindadas durante un acto oficial en el departamento de La Paz, donde Castro participó en la conmemoración del 144 aniversario de la Policía Nacional y presidió una ceremonia de ascensos dentro de la institución.
En su discurso, la jefa del Ejecutivo defendió la continuidad del estado de excepción como una herramienta para enfrentar el crimen organizado y aseguró que, bajo su administración, se registraron avances en materia de seguridad.
Según datos citados por la propia mandataria, Honduras ha experimentado una reducción en los homicidios y una disminución en los niveles de violencia contra las mujeres.



