
José Antonio Barahona, padre de la fallecida magistrada Miriam Barahona, aseguró este martes que su hija fue víctima de un constante acoso que, según su versión, incidió en el deterioro de su salud y limitó su acceso a tratamiento médico oportuno.
El compareciente, quien participará como testigo en el proceso de juicio político, manifestó que su presencia ante la comisión responde al compromiso de exponer lo ocurrido. “No diría argumentos, solo narrar el viacrucis que pasó mi hija”, expresó, al relatar que desde el ingreso del magistrado Mario Morazán al Tribunal de Justicia Electoral comenzaron los supuestos actos de hostigamiento.
Según su testimonio, la situación se prolongó durante varios años y afectó directamente la estabilidad emocional y física de la funcionaria. Afirmó que se trató de una conducta reiterada que, a su juicio, estuvo dirigida contra ella de manera personal.
Barahona también denunció que estos hechos habrían incidido en la pérdida de una oportunidad médica clave, al señalar que su hija no pudo someterse a un trasplante de hígado programado. Explicó que las circunstancias legales y personales obligaron a manejar su salida del país en condiciones complicadas, lo que interrumpió su tratamiento.
Finalmente, lamentó el desenlace y reiteró su intención de aportar su testimonio para que los hechos sean esclarecidos dentro del proceso en curso, insistiendo en que busca que se determine si existieron responsabilidades en lo ocurrido.



